Las comunidades autónomas con más incendios forestales en España
España es el segundo país de la Unión Europea con mayor superficie quemada por incendios forestales, solo por detrás de Portugal. Pero la distribución del riesgo no es homogénea: algunas comunidades autónomas concentran la mayor parte de los incendios y la superficie afectada, mientras que otras tienen una incidencia mucho menor. Entender por qué unas regiones son más vulnerables que otras requiere analizar el tipo de vegetación, el clima, la orografía y los patrones humanos de uso del territorio.
Ranking histórico por superficie quemada (2000–2024)
Datos acumulados aproximados. Fuentes: MITECO, EFFIS Copernicus. Incluyen incendios forestales y de matorral.
| Comunidad autónoma | Posición histórica | Factor principal de riesgo |
|---|---|---|
| Galicia | 1.ª en número de incendios | Eucaliptales, quemas agrícolas, viento foehn |
| Castilla y León | Mayor superficie quemada acumulada | Pinares continentales, sequía estival, gran extensión forestal |
| Extremadura | Alta frecuencia en verano | Dehesas y monte bajo, calor extremo (40–45 °C) |
| Andalucía | Varios grandes incendios históricos | Sierra Morena, olas de calor, viento de poniente |
| Comunitat Valenciana | Grandes incendios de muy rápida propagación | Monte mediterráneo, levante, poniente seco |
| Canarias | Riesgo muy alto en verano | Calima sahariana, orografía volcánica abrupta |
Galicia: el mayor número de incendios de España
Por qué Galicia lidera el ranking de incendios
Galicia registra históricamente entre el 40% y el 60% de todos los incendios forestales de España, un dato que destaca especialmente porque el resto de España concentra la mayor superficie quemada. Esta paradoja se explica por la tipología del incendio gallego: muchos son focos de pequeño tamaño en zonas de matorral y eucaliptal que se detectan y extinguen rápidamente, pero cuya frecuencia es enormemente elevada.
Las causas son múltiples: el abandono de tierras agrícolas que genera acumulación de combustible, la tradición de quemas de matorral para regenerar pastos, la prevalencia del eucalipto (especie de altísima inflamabilidad), y —de forma recurrente— la acción humana intencionada. Según estudios del CSIC, más del 80% de los incendios en Galicia tienen origen humano, ya sea por negligencia o intencionalidad.
El período crítico en Galicia es invierno y primavera (enero–marzo), cuando la vegetación lleva semanas sin lluvia y el viento norte seco (foehn) puede propagar el fuego con rapidez. Los veranos secos también son peligrosos, aunque la mayor humedad ambiental del clima atlántico gallego actúa como moderador respecto al interior peninsular.
Castilla y León: la mayor superficie quemada acumulada
Pinares continentales y sequía estival extrema
Con 94.000 km² de superficie forestal, Castilla y León es la región con mayor masa boscosa de España. Esta extensión, dominada por pinares, rebollares, encinares y matorrales de montaña, acumula enormes cantidades de combustible que, en condiciones de sequía intensa, pueden dar lugar a incendios de gran magnitud.
El verano continental de la meseta norte —con temperaturas que superan los 38–40 °C, humedad relativa inferior al 15% en episodios de calor extremo y frecuentes tormentas secas con rayos— crea condiciones ideales para la ignición y propagación. El incendio de Sierra de la Culebra (Zamora, julio 2022), el mayor de la historia moderna de España con más de 30.000 hectáreas en 48 horas, es el ejemplo más reciente de la destructividad potencial del fuego en esta comunidad.
La Junta de Castilla y León publica sus datos de incendios activos en tiempo real a través de una API abierta que se integra en este mapa, lo que permite seguir la evolución de los focos con información de los propios servicios de extinción, incluyendo coordenadas, estado y medios actuantes.
Extremadura: el calor más extremo de la Península
Dehesas, monte bajo y temperaturas récord
Extremadura registra algunos de los récords de temperatura más altos de Europa: Badajoz y Mérida han superado los 47 °C en los últimos años. Este calor extremo, combinado con la sequía estructural que afecta a la región y la extensión de las dehesas de encina y alcornoque, eleva el riesgo de incendio a niveles muy altos durante los meses de julio y agosto.
El monte bajo de la sierra de San Pedro (Cáceres), la comarca de Las Hurdes, los Montes de Toledo extremeños y las sierras del sur de Badajoz son las zonas con mayor concentración histórica de incendios. La quema de rastrojos —práctica agrícola tradicional en esta región— genera numerosos focos de calor detectados por satélite durante el verano.
Andalucía: Sierra Morena y las olas de calor
Ocho provincias, distintos perfiles de riesgo
La extensión de Andalucía y la diversidad de sus ecosistemas hacen que el riesgo de incendio se distribuya de forma heterogénea. Sierra Morena (Huelva, Sevilla, Córdoba, Jaén) concentra los incendios de mayor tamaño histórico, mientras que las costas mediterráneas de Málaga, Granada y Almería registran incendios de interfaz urbano-forestal que afectan a zonas habitadas con frecuencia creciente.
El Plan INFOCA de la Junta de Andalucía es uno de los mayores dispositivos de extinción de incendios forestales de Europa, con más de 5.000 efectivos activos en temporada alta. Sus datos de incendios activos se integran en tiempo real en este mapa a través de la plataforma ArcGIS de la Junta.
Comunitat Valenciana: los grandes incendios de propagación rápida
Monte mediterráneo y vientos extremos
La combinación de monte mediterráneo de alta inflamabilidad (pinar, garriga, maquis) con los vientos de levante y poniente que caracterizan el interior valenciano ha generado algunos de los incendios de propagación más rápida de la historia de España. El incendio de Andilla–Cortes de Pallás (Valencia, verano de 2012) superó las 30.000 hectáreas, uno de los mayores de la historia moderna de la Comunitat.
Las comarcas del interior (La Canal de Navarrés, El Rincón de Ademuz, la comarca de L'Alt Millars en Castellón) y las áreas de transición entre el litoral y la sierra son las zonas de mayor riesgo. La reducción de la superficie agrícola tradicional ha aumentado la carga de combustible en el monte en las últimas décadas, un factor que amplifica el riesgo en los episodios de viento fuerte.
Canarias: riesgo en terreno volcánico
Calima sahariana y orografía adversa
El archipiélago canario presenta características únicas que lo sitúan entre los territorios de mayor riesgo de incendio forestal de España. Los episodios de calima sahariana reducen la humedad relativa a niveles extremadamente bajos (por debajo del 10%) y elevan la temperatura del aire en pocas horas. La orografía volcánica y abrupta de islas como Gran Canaria, Tenerife y La Palma dificulta tanto el acceso de los medios de extinción como la aplicación de cortafuegos.
El verano de 2019 fue especialmente devastador para Canarias: los incendios de Gran Canaria (julio y agosto) afectaron más de 10.000 hectáreas en el Parque Natural de Tamadaba y las laderas del Parque Rural del Nublo. En el mismo verano, un segundo incendio en Tenerife afectó al macizo de Anaga. Los pinares canarios de Pinus canariensis, especie endémica adaptada al fuego, son el ecosistema más valioso y también el más vulnerable.
Seguimiento en tiempo real: consulta el mapa de incendiosespaña.es para ver los focos de calor activos en cada comunidad autónoma. Los datos de Castilla y León (JCyL), Cataluña (Bombers) y Andalucía (INFOCA) se actualizan en tiempo real con información de los propios servicios de extinción.